Un tipo especial de estos ángeles, que gozó una especial
difusión en el siglo XVIIen la zona del Cusco,
(centro de origen y única ciudad donde se produjo en grandes cantidades que se
distribuyeron en la zona andina y en Europa) -Virreinato del Perú, es el
del "ángel arcabucero", es decir, un ángel vestido con ropas
inspiradas en las de los soldados de la época, y armado de un arcabuz.
Es posible que la buena acogida que tuvieron estas obras entre los indígenas de
la época se deba en parte a la facilidad con que estos pudieron identificar
estos seres alados con alguno de sus antiguos dioses y héroes. No obstante,
para la elección de los distintos ángeles los autores tuvieron bien en cuenta
los escritos cristianos de la época acerca de la jerarquía de los ángeles, y de hecho a
menudo se pintan los arcángeles, tanto los
oficiales reconocidos por la
Iglesia (Rafael, Miguel, Gabriel), como los que
vienen de la tradición (Uriel, Letiel, etc.).
En el antiguo territorio de los indios Pacajes,
concretamente en la iglesia de Calamarca (a
unos 60 km
de La Paz, en Bolivia),
se muestra una de las series de ángeles provenientes del Cusco más completas
que se conservan. Se trataba de un conjunto de treinta y seis cuadros pintados
en la segunda mitad del siglo XVII, según aparece en un inventario de esta
iglesia, datado en 1728. Actualmente podemos admirar solo una parte de ellos en
dicho templo, donde se exponen actualmente tras una impresionante restauración
realizada en 1993, entre ellos diez magníficos ángeles arcabuceros.